El estrabismo es una condición que afecta la alineación de los ojos, y como cirujana especialista en estrabismo, he tenido la oportunidad de tratar a pacientes de todas las edades con diversas técnicas. Entre estas, la toxina botulínica (conocida comercialmente como Botox®) es una herramienta que, aunque no es la primera opción en todos los casos, tiene un papel importante en situaciones específicas. En este artículo, te explicaré cuándo y por qué utilizamos la toxina botulínica, basándome en mi experiencia clínica y en la evidencia científica más reciente.
¿Qué es la toxina botulínica y cómo funciona en el estrabismo?
La toxina botulínica es una neurotoxina que actúa bloqueando temporalmente la transmisión de señales nerviosas a los músculos. En el caso del estrabismo, se inyecta en los músculos extraoculares para relajarlos y permitir que el ojo afectado se alinee correctamente. Sin embargo, es importante destacar que este efecto es temporal, ya que la toxina se metaboliza en el cuerpo y su efecto dura entre 6 y 8 meses. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el tratamiento debe repetirse periódicamente si se desea mantener la alineación.
Indicaciones principales según la evidencia y mi experiencia clínica
Basándome en mi experiencia y en estudios recientes, como la revisión sistemática publicada en la Biblioteca Cochrane (disponible aquí), las principales indicaciones para el uso de toxina botulínica en el estrabismo son las siguientes:
- Estrabismo congénito en bebés:
En bebés con estrabismo congénito con desviación hacia adentro, la toxina botulínica puede ser una alternativa útil, especialmente cuando la cirugía tradicional no es recomendable o prefiere posponerse. Este tratamiento puede ayudar a mejorar la alineación ocular mientras el niño crece y se evalúa la necesidad de un tratamiento más definitivo. En este caso el procedimiento se debe realizarse bajo antestesia general. - Pacientes que no desean someterse a cirugía:
En algunos casos, los pacientes con estrabismo no quieren o no pueden someterse a una cirugía. La toxina botulínica puede ser una opción menos invasiva para mejorar la alineación ocular, la visión doble y la apariencia estética. - Estrabismos secundario a parálisis o paresias musculares de reciente comienzo:
En adultos que desarrollan estrabismo de manera repentina debido a una parálisis o debilidad muscular (por ejemplo, después de un accidente cerebrovascular, un traumatismo o una enfermedad neurológica), la toxina botulínica puede ser una excelente opción. Ayuda a alinear los ojos mientras el paciente se recupera de la causa subyacente. En algunos casos, este tratamiento temporal puede incluso evitar la necesidad de una cirugía en el futuro.
Beneficios de la toxina botulínica en casos específicos
En las situaciones mencionadas, la toxina botulínica ofrece varias ventajas:
- Es mínimamente invasivo: A diferencia de la cirugía, la toxina botulínica se administra mediante una inyección, lo que reduce el riesgo de complicaciones asociadas con procedimientos quirúrgicos. De todas formas debe ser realizado en un quirófano con presencia de un cardiólogo o anestesista.
- Recuperación rápida: Los pacientes pueden reanudar sus actividades normales casi inmediatamente después del procedimiento.
- Flexibilidad: Al ser un tratamiento temporal, permite evaluar la respuesta del paciente antes de considerar opciones más permanentes, como la cirugía.
Limitaciones y efectos secundarios
Aunque la toxina botulínica es una herramienta valiosa en casos específicos, es importante tener en cuenta sus limitaciones:
- Efecto temporal: Como mencioné anteriormente, el efecto de la toxina botulínica dura entre 6 y 8 meses, por lo que el tratamiento debe repetirse periódicamente si se desea mantener la alineación. Habitualmente en 3 o 4 meses debemos re aplicar en el estrabismo.
- Resultados inciertos: La respuesta al tratamiento puede variar de un paciente a otro, y en algunos casos, puede no ser suficiente para corregir completamente la desviación.
- Efectos secundarios: Aunque generalmente son leves y temporales, algunos pacientes pueden experimentar visión doble (diplopía), caída del párpado (ptosis), desviaciones verticales debido a la migración de la toxina.
Evidencia científica reciente
Según la revisión sistemática publicada en la Biblioteca Cochrane, la toxina botulínica es efectiva en el tratamiento del estrabismo, especialmente en casos de estrabismo adquirido y en niños con estrabismo congénito. Sin embargo, el estudio también destaca que los resultados pueden variar y que, en muchos casos, se necesitan múltiples inyecciones para mantener la alineación ocular. Además, la toxina botulínica no es tan efectiva como la cirugía en casos de desviaciones oculares grandes o complejas.
Conclusión: ¿Es la toxina botulínica la opción adecuada para tu estrabismo?
La toxina botulínica es una herramienta más en el tratamiento del estrabismo, y su uso está limitado a casos específicos, como estrabismos congénitos en bebés, pacientes que no desean someterse a cirugía y estrabismos secundarios a parálisis o paresias musculares de reciente comienzo. Si bien es una opción menos invasiva que la cirugía, su efecto temporal y la necesidad de repetir el tratamiento periódicamente la convierten en una solución a corto plazo más que en una corrección definitiva.
Si estás considerando el tratamiento con toxina para tratar tu desviación, es fundamental que consultes con un especialista en estrabismo para evaluar si es la opción más adecuada para tu caso particular. En mi práctica, siempre priorizo explicar a mis pacientes todas las opciones disponibles, junto con sus pros y contras, para que puedan tomar una decisión informada.
Te invito a agendar una consulta conmigo. Estoy aquí para responder todas tus preguntas y guiarte hacia la mejor solución para tu salud ocular porque tu visión es mi prioridad.
Lu.